¿Predice la clase social la calidad de la dieta? Infografía.

¡Buenas tardes a todos!

Como véis, le estoy pillando el gusto a esto de publicar 😛 A ver que os cuento hoy…

Hace tiempo que leí una revisión que me pareció sumamente interesante (+ info aquí).

En ella se revisaba, cómo es la alimentación de aquellas personas que tienen un mayor número de recursos (económicos, educativos y otros) a su alcance y aquellas que tienen un menor número.

Leyéndola, me fijé detenidamente en la Tabla 1. En ella se recoge los diferentes grupos de alimentos, señalando cuáles de ellos se ha visto que se consumen en mayor medida, atendiendo al estatus socioeconómico (entendido éste como la suma de: nivel educativo, nivel económico y ocupación. Vamos, lo que os decía antes del número de oportunidades.)

La siguiente infografía que os muestro, pretende ser una adaptación de dicha tabla.

Antes de adentraros en su contenido, os hago unos apuntes sobre la información que en ella aparece:

-Respecto a lo más importante: ¿cuál es el mensaje? Quiero que quede claro:

AQUELLAS PERSONAS CON UN MENOR ESTATUS SOCIOECONÓMICO, PARTEN CON DESVENTAJA A LA HORA DE LLEVAR A CABO UNA ALIMENTACIÓN SALUDABLE.

La infografía es de alimentación, pero no hay que ser un lumbreras para darse cuenta que esto ocurre en todo.

¿Estoy diciendo con esto que TODAS las personas con un estatus socioeconómico bajo tienen una MALA ALIMENTACIÓN? NO.

¿Estoy diciendo, por el contrario, que TODAS las personas con un estatus socioeconómico alto tienen una ALIMENTACIÓN MAGNÍFICA? NO.

Simplemente estoy diciendo que existe esa barrera (repito, no sólo en alimentación) y que debemos tenerlo en cuenta. Nada más.

-Una pequeña parte de la información que aparece en la tabla la he OMITIDO por cuestiones prácticas. Me refiero a la parte de los lácteos. Aunque parece ser que en los estudios seleccionados en la revisión el consumo de lácteos ENTEROS (leche, en este caso), era mayor en aquellas personas de un menor estatus socioeconómico, me parece una parte poco importante de la dieta. Los lácteos son un complemento y aunque personalmente creo que los enteros pueden ser más interesantes, también pienso que se puede tener una buena alimentación con lácteos desnatados (es más, algunos indicadores de dieta los colocan junto a un mayor consumo de frutas, verduras, legumbres… y en general, junto a una dieta saludable). En definitiva, lácteos enteros o desnatados, es lo de menos. Vamos a lo importante de VERDAD.

-Una pequeña parte de la información que aperece en la tabla la he MODIFICADO. Ahora me refiero a las grasas añadidas y a las frutas y verduras. Lo he hecho básicamente porque trabajo con gente día a día y creo que la realidad (de la mayoría que conozco, por lo menos) en aquellas personas que tienen un menor estatus socioeconómico es la que os muestro. Un mayor consumo de zumos procesados, de verduras” procesadas (como el ketchup), y de grasas refinadas (¿os imagináis a alguien con bajos recursos comprando un Aceite de Oliva Virgen extra? Yo tampoco.). Como siempre digo: los estudios están muy bien, pero la práctica clínica te marca el camino. ¡Compleméntalos! (y eso he hecho).

-Luego, si nos adentramos en los alimentos que componen cada bando, podemos apreciar ciertas cosas interesantes. Aquí os dejo un apartado de LUCES y SOMBRAS a cada lado:

Bajo estatus socioeconómico.

Luces:

– LEGUMBRES: Tengo serias dudas sobre ello (consumo alto en personas de bajo estatus), pero bueno, son baratas, eso sí.

– PATATA: Aunque me jugaría el cuello que fritas o procesadas de otra forma, en su mayoría –de ahí la imagen-.

– HUEVO: De codigo 3, lógicamente.

Sombras:

– HORTALIZAS, FRUTAS Y VERDURAS: Falla lo MÁS IMPORTANTE. La VERDADERA BASE.

– FRUTOS SECOS: Los frutos secos son un claro ejemplo de alimento que puede aportarnos una gran cantidad de beneficios (Hablo de CRUDOS O TOSTADOS, OJO. No fritos, con sal y esas guarradas), pero su coste es excesivamente CARO. Desde luego tengo asumido que es uno de los principales grupos que se sacrifica cuando no hay dinero (y así lo veo en consulta).

-PROCESADOS, REFINADOS, AZÚCAR: Harinas, productos, aceites refinados, carnes y pescados procesados, azúcar libre y embotellado… todos son “alimentos” que han perdido (o nunca tuvieron) nutrientes y ganado densidad calórica, a la vez que son sumamente BARATOS. Seguramente por ello, están mucho más al alcance de la mayoría (sin importar estatus) que el resto. Comer productos de este tipo hoy en día (y por desgracia), sin duda es MUY BARATO y CÓMODO.

Alto estatus socioeconómico.

Luces:

– HORTALIZAS, FRUTAS, VERDURAS Y FRUTOS SECOS: A diferencia de lo que ocurría anteriormente, una mayor presencia de estos alimentos, facilita bastante las cosas.

– PESCADO Y CARNE, FRESCO/A: De nuevo, se suelen usar en mayor medida las materias primas sin un procesamiento previo y por lo tanto, conservando un mayor número de nutrientes.

– ACEITES VEGETALES: Muy seguramente, en este caso, se trate de aceites poco tratados o mínimamente procesados y de una calidad muy superior al caso anterior (aunque no se especifica en la revisión). Aceite de Oliva Virgen Extra, que no falte.

Común a ambos:

– ALCOHOL y PRODUCTOS AZUCARADOS: En general ambos (sin importar la fuente, puesto que eso es lo de menos) parecen consumirse en ambos casos y el estatus socioeconómico parece no ser una barrera para incluirlos en nuestra dieta.

Sin duda alguna, el ambiente obesogénico que nos rodea e incita a consumir productos ultraprocesados y la incesante campaña por parte de la industria cervecera y del vino (y de algunos profesionales, a mi parecer, irresponsables) para que consumamos alcohol “con moderación“, parecen contribuir en gran medida a que así sea.

 

CONCLUSIÓN-REFLEXIÓN FINAL:

Ni este post, ni ésta infografía pretenden ser un reflejo de lo que sucede al 100%. Simplemente son una muestra de una realidad que a veces olvidamos, con una pequeña reflexión al respecto.

Como dije en mi anterior post, creo firmemente que las DESIGUALDADES SOCIALES son una parte importante de que gran parte de la población no pueda optar a las mismas oportunidades de gozar de una vida sana y reconfortable (dentro de lo cuál, lógicamente, se incluye unos buenos estilos de vida).

Como bien dice mi buen amigo Marc Casañas, igual que la gran mayoría de profesionales creemos que el camino a seguir pasa por una “Dieta basada en plantas, muchas veces olvidamos que gran parte de la población, debido a su situación personal, sólo alcanzan para seguir la “Dieta basada en lo que hay“.

Sin duda alguna, nos queda un enorme camino por recorrer y luchar contra dichas desigualdades sociales, es un tramo importantísimo que debemos sobrepasar si queremos conseguir una sociedad decente.

¿Cómo? Con más políticas sanitarias y más salud pública, ¡leñes!

A todo esto, aquí la infografía:

geeks-2

 

[Álex Oncina, Dietista-Nutricionista]

 

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18 pensamientos en “¿Predice la clase social la calidad de la dieta? Infografía.

  1. Creo que es un error habitual pensar que los productos procesados son más baratos que los sin procesar. 1 litro de cocacola es más caro que 1 litro de leche. 1 kilo de ketchup es más caro que un kilo de tomates, 1 kilo de nuggets de pollo es más caro que un kilo de pollo, etc… Más que un problema económico es sobre todo cultural/educativo. En realidad es más fácil comer sano siendo pobre (ya está bien de eufemismos) porque eliminas de la cesta de la compra todo lo superfluo.

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    • Imagino que es cierto lo que dices, pero yo es que imagino que lo que se hace es sustituir el kilo de tomates por el kilo de nuggets, que al menos en el ideario de mucha gente, cunde notablemente más. También hay que tener en cuenta la facilidad de preparación: nuggets, a freir, y en cinco minutos lista la cena, bien sabrosa y que se comen sin rechistar. Preparar un buen plato de verduras, incluso una ensalada, se lleva bastante más tiempo simplemente en cortar y trocear verduras.
      Y lógicamente, nadie sustituye la leche por cocacola. Tomarán ambas, y ya tienes el problema.
      Y definitivamente, la bollería, para desayunar es barata, te llena bien llenito, y es infinitamente más cómoda que una tostada.
      Más que posiblemente, se une un factor imprescindible, que es el tiempo que tenemos para dedicarle a la comida.

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      • Lo siento, pero tengo que disentir enérgicamente!
        Tú no sé, pero yo en preparar un desayuno basado en huevos fritos y bacon tardo 5 minutos…y porque mi cocina es de vitro.
        Y recuerdo que una tostada aunque sea integral y por mucha mantequilla o aceite que le eches, debería considerarse como un capricho, no como algo saludable.

        Es cierto que tardo más en hacer nuggets caseros que en comprarlos ya congelados y echarlos a freir, pero por ejemplo, si para freir se usa manteca de cerdo o mantequilla en vez de aceite de girasol, queda mucho más rico y es bastante más sano además de más barato.

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    • Hola Gustavo,
      ¿Error habitual pensar que los productos procesados son más baratos? No lo creo. Lo que sí es un error habitual es ser categórico. Categórico como tu has sido con tu comentario, puesto que hay países dónde la Coca-cola es más barata que la leche (¡o incluso el agua!), y oye, precisamente son países dónde existe una mayor pobreza ( + info: http://www.20minutos.es/noticia/214591/0/kenia/coca/cola/ ). Luego, pensar que las elecciones alimentarias se hacen en base a un precio EXCLUSIVAMENTE, es otro error habitual. ¿A caso la gente pobre o de un estatus socioeconómico más bajo no fuma o bebe alcohol? ¿A caso son estos baratos? A veces, con tal de disfrutar de un placer inmediato, estamos dispuestos a sacrificar una salud futura. Nuestras elecciones por tanto, son en muchas ocasiones en base a lo que nos hace sentir el producto en cuestión, a nuestras ideas preconcebidas de él, a nuestra accesibilidad… no necesariamente por su precio (es una variable más, no creo que sea la más determinante). Por ello tus ejemplos no son válidos. Una persona con pocos recursos no compra leche pensando que es más barata, compra coca-cola, porque con ello está comprando felicidad, está comprando placer, está comprando diversión.
      Respecto a lo segundo que comentas: “Más que un problema económico es sobre todo cultural/educativo.”
      Culturalmente hablando, la Coca-Cola está más instaurada que el agua o la leche y educativamente hablando, recibimos mucho (muchísimo) más marketing y publicidad de Coca-Cola que de leche o agua. La tele, los medios, la sociedad, también nos educa y en este caso, toma Coca-Cola = felicidad. ¿Por qué no habría de tomarla aunque cueste un poco más? ¡Yo quiero ser feliz! Además, ahora tenemos Coca-Cola sin azúcar!.
      “En realidad es más facil comer sano siendo pobre.” Siento ser irónico, pero ” en realidad es más fácil hablar cuando no trabajas con gente pobre.” Yo sí trabajo con gente con muy pocos recursos (que por cierto, todavía no he conocido a nadie, ni me ha llegado nadie a consulta que tenga un bajo estatus socioeconómico y un alto nivel educativo/cultural. seguiré esperando…) y te puedo asegurar que esa afirmación habla desde la ignorancia.
      Si ya es complicado comer bien para aquellas personas que tienen recursos, para los que les falta, ni te cuento. Está muy bien hablar desde arriba, pero la vista desde abajo es diferente, te lo aseguro.
      Un saludo.

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  2. Me ha encantado este post….creo firmemente en la relación nutrición con condición socio-económica, sin embargo en mi entorno también observo personas que por aparentar X status y acceder a ciertos lujos se privan de comer bien; aun asi, en general quien ostenta realmente una alta capacidad adquisitiva y buen nivel cultural suele alimentarse mejor, por educación/cultura y por tener acceso principalmente a pescados y carnes frescos de calidad y AOVE para todos los usos, incluido freir.

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    • Hola Sofia,
      Completamente de acuerdo y muy bien definido por tu parte. Hay una relación entre el precio y las elecciones alimentarias, pero no es la única. Nuestras elecciones alimentarias no estás basadas en un precio exclusivamene (mi post es un ejemplo, el tema es más complicado). Pero sí es cierto, que como bien señalas, quien posee un mayor nivel adquisitivo (el cuál suele ir acompañado de un mayor nivel cultural/educativo), suele tener un mayor acceso a alimentos sanos y de calidad.
      ¡Un saludo y gracias por pasarte!

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  3. Sigo pensando lo mismo que en el post anterior, y de hecho estoy pensando en montar una extraescolar de nutrición y cocina. ¿La pena? Que no debería ser extraescolar.

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    • Hola debajodealba,
      Te contesto aquí al comentario de arriba. Unos huevos fritos con bacon son un buen desayuno y una tostada de pan integral con AOVE es un capricho? Lo siento, pero disiento. ¿En base a qué? No seré yo quien promocione el consumo de pan, pero de ahí a decir que es un capricho consumir un pan de calidad con aceite de oliva virgen extra, hay un trecho. Y más, si es para introducir BACON.
      Carne procesada cuanta menos mejor.
      Respecto a lo de usar manteca de cerdo para freír, tengo mis dudas de que sea la mejor opción, y muchas más, de que sea tan sano como afirmas. ¿En base a qué lo dices? Me gustaría saberlo.
      ¡Un saludo!

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      • Ya me lo has dicho tú. Si no defiendes el pan, no lo defiendes, da igual si es blanco extrafino de trigo candeal o pan negro de centeno germinado en vez de fermentado o con masa madre. Una cosa es que sea mejor y otra que sea bueno. Lo que me refiero es que una tostada de pan de calidad, como el que hago en casa (y no el “integral” del granier) con aceite está bien, pero tampoco lo comería todos los días. Se puede rotar una vez a la semana, al igual que el resto de cosas. El bacon, depende del procesamiento, que suele ser echarle azúcar y un montón de aditivos(una pena), aunque lo suyo es ahumarlo y echarle sal(en algunos sitios lo puedes conseguir así). También hay una diferencia.
        La manteca de cerdo viene del cerdo, y por lo tanto tiene una gran desproporción omega3/6 y promueve la inflamación, por lo que tampoco abusaría, pero si tienes pocos recursos, mejor freir en manteca pues tiene alto contenido de grasas saturadas que se descomponen a temperaturas más altas que las poliinsaturadas que tiene el aceite de girasol (no todos pueden permitirse AOVE para todo) que son las cancerígenas.
        Pero vamos, que tengo que pedirte perdón porque tienes razón en que mi mensaje ha sonado muy autoritario y tajante y no debería ser así. Tras unos conceptos inciales claros (abusar de frutas y verduras, restringiendo azúcares y harinas procesadas), unos toleran mejor las grasas y otros mejor la lactosa. Se trata de experimentar para terminar encontrando lo que mejor le va a cada uno y lo que mejor sienta.

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  4. Huevos, frutas y verduras de temporada, pollo entero, pescado azul pequeño, etc están entre los alimentos más baratos así que el dinero no es excusa. Lo que ocurre en realidad es que las personas de bajo nivel cultural tienen más papeletas para tener menos recursos y mucha gente cae en el error, incluído el autor de este artículo, en establecer una relación de causalidad entre la pobreza y la mala alimentación, cuando en realidad la relación correcta sería poca cultura > mala alimentación.

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    • Hola Gustavo,
      De nuevo, veo te centras en el precio. Tienes mi opinión en el comentario de más arriba. Por cierto, ¿quién ha hablado de causalidad? como autor de este artículo, me siento sorprendido. ¿En que momento hablo de causalidad? No lo encuentro. Ahora yo podría decir, “la gente que no lee detenidamente, incluido el autor de este comentario, suele caer en el error de afirmar cosas que no son ciertas.” 😛
      Como puedes leer casi al principio (cito textualmente):

      “¿Estoy diciendo con esto que TODAS las personas con un estatus socioeconómico bajo tienen una MALA ALIMENTACIÓN? NO.

      ¿Estoy diciendo, por el contrario, que TODAS las personas con un estatus socioeconómico alto tienen una ALIMENTACIÓN MAGNÍFICA? NO.”

      NO ASUMO CAUSALIDAD. Asumo que existe una barrera, para las personas con menos recursos (no hablo exclusivamente de PRECIO), la cuál es más que obvia.
      Respecto a lo de la cultura y la pobreza, ya te contestado arriba, pero personalmente no las concibo de forma aislada como tú (aunque hayan caso, dudo que sea la norma).
      ¡Un saludo!

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  5. Yo lo veo desde el punto de vista de la recompensa generada.

    Para tener una recompensa sensitiva corespondiente a comida de buena calidad, sin pagar mucho, tienes que ir a alimentos ultraprocesados. Y aún así, teniendo en cuenta esto, hay un punto imprtante en mi opinión y es que la recompensa no es sólo buscada en la comida sino en todo. Igual si pudiera invertir 500€ en ir a esquiar, no se me ocurriría invertir 5€ en una pizza y unas patatas chips; porque ya me sentiría suficientemente satisfecho.

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    • Hola Demóstenes,
      Justo de lo que comentas hablaba en un comentario anterior. Ponía de ejemplo la Coca-Cola. Los de Marketing de la empresa han sabido hacerlo MUY BIEN. La gente compra Coca-Cola por la respuesta sensitiva (por el sabor) y emocional (FELICITÁ) que recibe a cambio. Si a eso le sumas que está socialmente aceptadísima (sal con tus colegas y pide agua, que en seguida se te tiran todos encima…), y que es bastante accesible (yo diría que es complicado ir a un sitio alimentario dónde no la vendan xD), pues fijate.
      Recompensa alimentaria + recompensa social = YOU WIN THIS TIME.
      Luego habrá quién diga que la leche es más barata, ¿y? la leche no te ofrece lo que Coca-Cola. Que se lo digan a estos: http://internacional.elpais.com/internacional/2016/10/05/mexico/1475622999_083399.html
      ¡Gracias por comentar compañero, un saludo!

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  6. Buenos días Alex. Me ha gustado mucho tu artículo. Hace unos meses realicé un estudio cualitativo que no cuantitativo sobre la obesidad en la mujer egipcia. curiosamente en este país el porcentaje de obesidad en la mujer difiere muy poco entre las clases sociales. Obviamente esto no quiere decir q coman lo mismo ni que tengan acceso a los mismos nutrientes! Lo que descubrí es que más allá de la ingesta de calorías existe una dimensión psicológica muy importante que comparten muchas mujeres. La comida como compensación para calmar cierto sufrimiento o desasosiego emocional. Existe una posibilidad de que esto sea aplicable a otros países? Sin duda. Pero más allá de la dimensión psicólogo existen muchos factores como bien has expuesto que influyen en la mala alimentación . Sin embargo creo profundamente que en las sociedades “globales” estamos olvidando la importancia del saber cocinar!!! Quien no sabe cocinar lo compra hecho porque no tienen otra opción!! Luego la solución integral pasa por aprender a cocinar y a aprender a conocer ingredientes, a comprarlos, a hacer platos equilibrados y baratos si es necesario. Para eso es necesario valorizar una práctica ancestral: cocinar!!!!!

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  7. Es algo más complejo de lo que parece, y es un suma de factores, bajo mi punta de vista creo que es más determinante el nivel cultural que el económico. Ahora me diréis, claro a menor nivel cultural suele haber menos ingresos en ese hogar. Esto es la pescadilla que se muerde la cola. Yo conozco a familias acomodadas donde sus individuos son peligrosamente obesos, familias más modestas, donde la obesidad anda a sus anchas también. El debate está ahí, pero cuidado, este tema es muy fácil que se sesgue en función de las tendencias políticas de cada uno.
    Un salud Alex.

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  8. Creo que es más importante e influyente para unos buenos hábitos alimenticios el nivel cultural que el económico. Por mi profesión conozco mucha gente con un nivel económico medio con hábitos alimenticios mucho más sanos que algunos directivos con los en ocasiones tengo que comer. Muestra de ello se puede comprobar en ferias como Biocultura cuyo público en un 80% es clase +- media pero con un gran conocimiento en cuanto a hábitos alimenticios se refiere. Creo que el dinero permite alimentos más caros pero no por eso más saludables.
    Enhorabuena por el post. Muy buena información

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  9. Yo pienso que el aumento de la obesidad y los malos hábitos en general dependen de los dos factores, cultura y nivel económico.
    Normalmente las personas de nivel cultural bajo suelen disponer de pocos recursos y se alimentan con productos procesados y abusan de los dulces, todo ello unido a una baja actividad física.
    Las personas que gozan de mayores recursos suelen ser por regla general más cultas, y las que no lo son, se pueden permitir el lujo de contratar a un entrenador personal y a un nutricionista.
    Pero el factor determinante sin duda, no depende del dinero ni del nivel cultural, depende más del interés, ya que con la llegada de internet a nuestros hogares disponemos de una ingente información, pero claro, hay que ser muy constantes y mostrar un verdadero interés en buscar la mejora de nuestra salud.

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  10. Pingback: Desperdicio alimentario, ¿qué hay, qué hacer? – Como Cuando Como

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